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miércoles, 26 de noviembre de 2014

¡Fin de la Aventura Pirata!

      Y llega un momento que saciamos nuestra sed, que conseguimos nuestros retos y cerramos una puerta para poder abrir otra.

     Hemos disfrutado, hemos aprendido, nos hemos reído y alguno también ha llorado. Pero lo mejor es que todos hemos evolucionado.

    Os dejo un popurrí de lo vivido y algunos soportes escritos que hemos utilizado:


Mapa conceptual final del Proyecto.


 Evaluación individualizada de lo que ellos/ellas creen que han aprendido.


 Ordenamos las palabras del vocabulario por orden alfabético porque la seño Maribel dice que somos unos desordenados.

 Adivinanzas Piratas.



 Jugamos a los barquitos o "Hundir la Flota". Primero la mitad de la clase contra la otra mitad.


 

Después por parejas en el rincón de la seño.

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 Montamos nuestra portada.





La seño Eva busca en internet información sobre lo que comen los piratas, después de haber hecho nuestras conjeturas.


 Recordamos continentes y océanos. 


 Formamos puzles con nuestros piratas favoritos.



Resolvemos problemas de piratas.


 Coloreamos con acuarelas.


  

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Elena no paraba de cantarnos una canción, pero no pasaba del estribillo. La encontré en Internet en pictogramas y pudimos cantarla completa.

Formamos nuestro propio tesoro para ser Piratas de verdad, con objetos que trajeron de casa que eran tesoros para ellos/as.

Los analizamos uno a uno, les pusimos nombre y recordábamos de vez en cuando qué había dentro.
Jugamos a adivinar a qué tesoro se refiere, sin mirar.


Se rumorea que los tesoros que no son recordados desaparecen. Así que hacemos una lista y los dibujamos para no olvidarlos.


Aprovecho sus textos para evaluar en qué etapa de escritura se encuentran. Me llevo muchas sorpresas, cada vez faltan menos letras en sus textos y surge algún silábico que se había acomodado en la diferenciada.


Comprobamos que no se nos haya olvidado nada y elaboramos una lista común.






           Aprovecho para presentaros a Andrés, un aventurero que se ha incorporado este curso. Se ha estrenado en Proyectos con Los Piratas y estamos encantados de tenerle con nosotros, es muy buen tripulante.


Y terminando el Proyecto... 



       La marea nos trajo a Sounougou. Estamos muy felices de ver su sonrisa a diario.

      Y con esto, sólo deciros que en breve os contaré el principio del Proyecto en el que estamos inmersos.







viernes, 10 de febrero de 2012

Caja del tesoro superada

     Como os dije, la lista era la solución para recordar todos los objetos. Aunque los primeros días, cuando teníamos un ratito para dedicarle al tesoro, era más atrayente jugar con lo que había. Así que se nos pasaba el tiempo y no había hecho nada para recordar su contenido. Al final de la mañana les preguntaba. ¿Y vuestra lista? ay, solo pensar que llegaría el día y no se lo sabrían le estresaba a alguno como a Ángel, que llorando le contó a su madre que no había escrito la lista...


    Me lo tomé sin prisas, los observaba:

    Me encantó cuando me dijeron si podían sacarlo todo de la caja para poderlo contar, disfruté viendo las clasificaciones que hacían para organizarse, me quedé más ancha que estrecha cuando utilizaban cantidades superiores a las que viene en la programación de la editorial del cole...

      Pero cierto día, ¡llegó la seño Lucía con una carta para los toros! ¡Nosotros! No podíamos creerlo, era una invitación para ver una exposición del Tiranosaurus Rex en el Parque de las Ciencias. Allí les tendríamos qué había en la caja del tesoro, el 8 de Febrero como nos pedía en la primera carta. Y podían venir madres y padres. Era increíble lo que nos estaba pasando.

    Eso sí, hubo un dato que cambió nuestras listas considerablemente, teníamos que saber cuántas cosas había diferentes. Es decir, no valía contar todas las caretas, porque había rosas, verdes... Así que tuvimos que darle nombre a cada objeto diferente para diferenciarlo y contarlo por separado.

   Así que nos pusimos a escribirle a los padres y madres una autorización, para ver si nos dejaban ir y si alguno de ellos quería acompañarnos.

      Sólo tenían la idea de lo que ponía en la carta, porque se la había leído, pero en ningún momento les dicté lo que tenían que poner. Resumieron qué era lo importante de aquella misiva y cómo se lo explicaríamos por escrito a nuestra familia. De hecho cada autorización es diferente.


      Un día antes, por pocas nos pilla el toro y vamos sin lista. Rápido y corriendo montamos el rincón de la caja del tesoro, con una ficha en la que dibujé una caja y dentro haríamos la lista para llevársela al paleontólogo.

      Algunos organizaron su lista por objetos, todas las caretas juntas: 3 caretas rosas, 3 amarillas... Otros iban apuntando según iban cogiendo objetos iguales, otros no apuntaron todos... el caso es que se esforzaron por conseguir tan ansiado premio. Volvieron a escribir con un fin, utilizaron el número, las cualidades de los diferentes objetos...


     El día de la excursión no podían abrir más los ojos ni la boca, cuando vino una paleontóloga a hacernos fotos y a interesarse por nosotros. Y no se podían creer cuando llegamos al taller de las huellas del pasado y conocimos, no a un paleontólogo, si no a ¡dos paleontólogas! Nos preguntaron por el tesoro y entre todos les contamos.

 Por  supuesto, fué PRUEBA SUPERADA.
    

martes, 17 de enero de 2012

La caja de los Tesoros

 Hoy tengo que reconocer que he llorado... de la risa, a costa de vuestros hijos/as. Os cuento por partes.

Resulta que... estoy pensando que hay mucho alfabético por ahí suelto... y no me arriesgo a contar la versión de la seño, no vaya a ser que lo lea alguno y perdamos la magia. Contaré la versión que ellos conocen. Tendréis que confiar en que tiene muchos fines didácticos.

Hoy cuando ya estábamos terminando los rincones, ha sonado la puerta. Para nuestra sorpresa era el secretario del centro, Manuel. Nos traía una caja bastante grande que decía que la habían mandado por correos y que ponía que era para la clase de los Toros, a lo que rápidamente Raúl ha dicho que eramos nosotros sin duda.

Por fuera se veían palabras sueltas, la cabeza de un dinosaurio dibujado, un hueso, garras... en seguida han leído "Diplodocus" y el hueso... daba a entender que había un dinosaurio dentro o fósiles.

Qué nervios, qué tensión, "ábrela, ábrela..." no paraban de gritar. ¡Qué suerte estábamos teniendo! ¡justo lo que estábamos investigando!

Hemos recogido y nos hemos ido a la asamblea para abrirla despacito.

Aquí es donde viene la parte en la que he llorado de la risa:
Después de leer la carta y comprender nuestro cometido, le he dado toda la expectación y dramatismo posible (me encanta tenerlos embelesados...). La he abierto lentamente, debajo de la caja ponía mi nombre y se veía un "Hue...", rápidamente ha dicho Patricia, la seño y Huelma, ¡nuestro pueblo!, pero al terminar de rasgar el papel se leía "Huertas", mi apellido. Nuria me ha preguntado: así te llamas ¿Patricia Huertas?- sí, Nuria.

He abierto las solapas y por un pequeño hueco he metido la mano... he movido rápido la caja y he pegado un grito.  A lo que todos/as han pegado un bote a la vez. Ahí ha empezado mi cachondeo. Cuando he sacado la mano, casualmente, tenía en el dedo un poco de rotulador rojo. Me ha venido genial para echarle rollo y decir que algo me había picado. He seguido con la broma, hasta que de repente, grita Carmen a punto de echarse a llorar: ¡Mamaaaaaaaaaaa!.

 ¡No me lo podía creer! estaba siendo tan real que estaban totalmente metidos en el drama. Luego en mi casa pensando en la situación... claro, era para llorar. Habíamos visto que algunos dinosaurios eran carnívoros, tenían unos dientes... y algunos eran pequeños...

En ese momento no podía parar de reír. Y ya para rematar, suena la voz asustada de Encarnita diciendo: "Seño, tengo miedo" Perdonar, pero es que hacía tiempo que no me reía tanto. No podía parar, llorando como una niña. Pero es que sus caras eran de cuadros. Nuria decía: "¡Qué es mentira Carmen! ¡No ves! Pero yo miraba a Carmen y no sabía si reír o llorar.

Como no quería que tuvieran pesadillas esta noche y mañana me vinieráis con responsabilidades, he dejado el drama y poco a poco hemos sacado las cosas que había una a una. Se han quedado con las ganas de algún hueso, pero en mi clase, todo es posible y no descarto que algún día llegue alguno.

Me ha encantado preguntarles si creen que podremos recordar todo el contenido para cuando vengan a por la caja. Y ha habido de todo. Pero lo que tenían claro es que lo primero, sería hacer una lista. ¡Utilizar la palabra escrita como estrategia!

Pero esto acaba de empezar. Ya os iré contando.